martes, 1 de marzo de 2011

Las apariencias engañan

Las apariencias engañan… ¿Seguro que alguna vez escucharon esta frase verdad? pues sí, seguramente sí. Porque es una verdad como un templo. Esta frase suele tener todo el sentido cuando se refiere a una persona. Por eso de que nada es lo que parece, siempre podemos equivocarnos con las personas…o bien porque delante nuestra son de una faceta o una pasta diferente a como son de verdad, o porque tras ellas se esconde otra personalidad, mejor o peor, pero diferente a la que creemos conocer.
A veces juzgamos a las personas por las apariencias y en realidad no son como creemos…durante años estamos renegando de ellas por lo que dicen o por lo que se ve a simple vista pero…cuando llegamos a conocerla nos sorprendemos y pensamos…¡cuánto me equivoqué! Y si no te has equivocado demasiado a lo mejor tengas la oportunidad de seguir avanzando y descubriendo toda su verdad…su verdadero interior.
O también nos puede pasar al revés, que idealicemos a una persona como maravillosa o confiemos ciegamente en una persona y de repente nos falle o descubramos que tiene un lado oscuro y oculto que hasta entonces no habíamos conocido. Entonces nos sentimos vacíos y…sorprendentemente incluso estúpidos por no habernos dado cuenta, pero… es algo totalmente normal que aunque no nos demos cuenta nos pasa a menudo, aunque no siempre en el mismo sentido. Seguramente la mayoría de las cosas que nos dicen diariamente no sale de la verdadera personalidad de la persona porque todo depende del estado de ánimo, de la circunstancia…en fin, de todo.
No importa si te equivocas o no, porque la vida está para eso…para aprender! Para caerte para ser capaz de ver quién te levanta, para tropezar y no tropezar una segunda vez… no cometer los mismos errores ni repetir las mismas cosas, sino querer hacer cada día algo nuevo. Y poco a poco nos iremos dando cuenta de que a medida que pasa el tiempo aprendemos sobre la vida misma y a equivocarnos cada vez menos. Cuando el tiempo pasa y sin darnos cuenta, ya sabemos lo que debemos hacer y cuando conocemos a las personas somos capaces de saber lo que pueden o no hacer con solo mirarlas a los ojos.
Todo es avanzar, solo hay que dejarse llevar y no cerrarle las puertas al saber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario